Historia

Historia de O Valadouro
En lo que se refiere a los primeros pobladores del Valle, por lo que se sabe hasta ahora aparecen en el Paleolítico. Reciéntemente se encontraron yacimientos de esta época en la parroquia de Cadramón.

Megalitismo
En el Neolítico se construyeron monumentos funerarios levantados en la tierra con cámara interior de piedra generalmente de gran tamaño. Su actividad en el Valadouro la encontramos en la Arca del Chao de Padorno nos montes de Santo Tomé, nombre con que se conoce el dolmen propiamente dicho, sin olvidar términos vinculados al folclore como el llamado “Horno o casa de los moros” en la parroquia de Budián. Estos monumentos los situamos el redor del 2200-2100  a. c. Pertenecientes al período Neolítico y dentro del fenómeno del Megalitismo se encuentran las mámoas; túmulo o capa de tierra y cascote que cubre el arca de piedra.

La cultura castreña
La cultura castreña vinculada con el Bronce Final es observable en los numerosos castros que se pueden encontrar en el Valle y montes circundantes como el castro de Laguna, el de Recaré, San Tomé y Castro de Oro, de Bacoi, Santa Cilla, Budián y Santa Cruz. Su estructura con planta circular y en su interior las viviendas de piedra, hoy en día desaparecidas por efecto de la utilización de los mismos como asentamiento de templos parroquiales o cementerios que finalmente perturbaron el contorno arqueológico. Entre la cultura Megalítica y la cultura castreña, se encuentra la cultura de la Edad del Bronce, hallazgos hoy en día desaparecidos pero que contaban con una población agrícola y ganadera con actividades relacionadas con la explotación de minerales metálicos cuya cronología se enmarca dentro del Bronce Final alrededor de la primera mitad del primero milenio a. de C.

Romanización
A Romanización en el Valadouro es indudable. Hallazgo de monedas romanas en la zona de el  Cadramón y también utensilios de influencia romana hallazgos en los numerosos castros del Valle. Cerámica y otros materiales en poblados como lo de Santa Cruz de muestran a influencia romana en los siglos II al IV.

Durante la Alta Edad Media el Valle presenta aspectos o características de territorio poco romanizado; organización en tribus, población dedicada al pastoreo complementándose a veces con una agricultura rudimentaria y con una muy baja densidad de población.

Desde el punto de vista de la cristianización el territorio aparece vinculado a la comunidad bretona asentada en el norte de la actual provincia de Lugo.

La llegada de los musulmanes a la Península en el año 711 supuso el asentamiento en el Valle de elementos poblacionales procedentes del sur.

O Valadouro vive, como el resto de la Galicia Medieval, de los años 1100 al 1330 un apogeo del “feudalismo”, escenario de enfrentamientos entre los habitantes de la Villa del Castro, Alfoz y los obispos de Mondoñedo. En esta época se crean las estructuras que con muy pocas variantes se reproducirán en la Edad Media y siglos posteriores.
Don Pedro Pardo de Cela o el Mariscal, como se le conocía en el siglo XV, está vinculado a la historia del Castro de Oro y Alfoz, así la fortaleza del Castro y su vecina Frouseira pasan a la historia por ser escenarios de su prisión y cerco.
Los años transcurridos desde el nombramiento de Don Pedro como comendador del obispado hacia 1464, hasta su prisión y ajusticiamiento en Mondoñedo en 1483, fueron suficientes para que el pueblo creara la leyenda y asociara para siempre jamás al Mariscal con las Tierras de O Valadouro.
La antigua ermita de Santa María de Herrera fue construida en el lugar que hoy ocupa la plaza de Vila. La existencia de la misma y el desarrollo de un mercado corren paralelos al largo de los siglos XVIII y XIX.
La expansión comercial provocada por el auge de los mercados supone al surgimiento de una entidad de población que con el título de Villa se convierte en capital de un ayuntamiento y de una comarca.
Paralelamente al derribo de la ermita se construye la actual iglesia de Herrera, de estilo neogótico, obra del arquitecto lucense Ruperto Sánchez (1911-1931 nave y ábsides. 1955 torre).
La importancia del mercado y el establecimiento de mercaderes y comerciantes procedentes de Castilla y de la maragatería estableciendo sus comercios al final de sus rutas, lleva a la creación de un núcleo económico para el Valle en el siglo XIX. También por otra parte la afluencia de ricos comerciantes que hicieron su capital en Cuba entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX finalizan de elaborar la estructura del pueblo: construcción de edificaciones, comercios y banca.
El crecimiento fue rápido y constante y el 27 de Enero de 1894 la regente Doña María Cristina le otorga a Ferreira el título de Villa.

Si deseas conocer más acerca de nuestro patrimonio puedes consultar online los 2 tomos «Inventario do Patrimonio Cultural e Histórico-Artísitco do Valadouro», escritos por Isaac Ferreira, Manuel Lourenzo y Jesús Pisón, que incluye tanto las parroquias del municipio de Alfoz como de O Valadouro